Ahuehuete: “el viejo del agua”, así lo concebían los pueblos nahuas, y lo usaban para referirse a la sabiduría que se logra con los años. Es un árbol que con su follaje protege a una comunidad.

Símbolo de los años transcurridos, memoria del tiempo. Es un árbol que dialoga con la gente; es un anciano que ha asimilado los años para transformarlos en sabiduría, prudencia, bondad y humildad.

El ahuehuete, siempre custodiando al agua, le canta, le arrulla, le ruega que humedezca la tierra para que árboles y plantas tengan vida, para que otros seres se reproduzcan y habiten esta tierra.

1.- La Sabinera en el Chilar Grande, Pénjamo

2.- La Sabinera de Barranca del Chilar, Pénjamo

3.- Churipitzeo en Pénjamo

4.- El Sabino en La Huerta, San Miguel de Allende

5.- Las Musas en Manuel Doblado

6.- El Sabino en Salvatierra

7.- El Sabino en Tarandacuao

8.- Los Sabinos de Yuriria

Podrás observar que tres de las más grandes sabineras que hacemos mención están en Pénjamo y es que …

Sabino, en castellano, Ahuehuete en náhuatl, Penxamo en purépecha: ‘Lugar de sabinos’. Pénjamo representa una Sabinera, pocas como éstas quedan ya, y la gente de la Barranca del Chilar y del Chilar Grande las resguarda con afecto y te invitan a sentarte bajo estos viejos sabinos al mero contemple de la vida…

Nous sommes des pionniers du vélo de montagne dans l’état de Guanajuato, et au fil des années nous avons connu et découvert beaucoup de chemins, sentiers parfaits pour la pratique de ce sport, et notre objectif est de partager tous ces endroits aussi bien avec des débutants qu’avec des cyclistes de niveau compétition. Nous avons la ferme conviction que le vélo de montagne est né pour nous arracher des cris d’émotion et de plaisir, pour échapper à l’espace familier quotidien et réveiller en nous un goût nouveau pour la nature, histoire et l’aventure.

Il existe de nombreux itinéraires dans la Municipalité de Guanajuato, adaptés aux différents Niveaux des amateurs. Pour en savoir plus sur les itinéraires, vous pouvez contacter nous at info@cacomixtle.com

Nous sommes une famille motivée par la beauté du milieu où nous vivons et par l’histoire de la région, qui désire partager avec les visiteurs de Guanajuato certaines choses qui ne seraient pas facile à découvrir par soi-même.

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Los guanajuatenses poseen una certeza: aquí se prepara y se come la cajeta de camote, sólo en Guanajuato. La cajeta de camote, vista así como única, como algo propio,  a manera de un ‘endemismo’ culinario, pudiera ser un rasgo que identifica y que autodefine a muchos en cuanto al ‘ser guanajuatense’. Este sentimiento identitario va ligado con una necesidad de pertenencia, de familia y de lograr una continuidad histórica a través de algo que perdure al pasar de los años.  La colectividad le ha dado sentido a este elemento culinario como un todo, a manera de constituirse como parte del perfil del ser guanajuatense en el contexto del Día de Muertos, a manera de un emblema identitario.  Así que, a menear hasta que la tradición cuaje…

Durante el Día de Muertos en Guanajuato, podemos apreciar diversas prácticas como llevar cempasúchil, nube, claveles, terciopelo u otras flores al panteón; o encontrar a los niños que te llevan agua para tus botecitos con flores en Santa Paula; admirar los arreglos elaborados con la cucharilla ; escuchar a los troqueritos o músicos norteños que a veces se dejan escuchar por ahí… Vemos a los niños que van contentos a comprar alfeñique y alguna cosita de halloween; podemos presenciar los concursos de altares y el cómo cada instancia de gobierno desea lucirse con sus ofrendas; caminando desde el Jardín de la Unión, hacia el Campanero y hacia Embajadoras podemos asombrarnos con el ingenio juvenil para diseñar carteles, esculturas y tapetes con aserrín con algún tema vinculado a la muerte o incluso a problemáticas sociales de nuestros días. Y vayamos ahora sí a platicar un poco acerca de la práctica de la elaboración de la cajeta de camote, la ‘cajeta de muerto’, ¿de qué trata esta discreta pero bien arraigada tradición?

Al hacer la cajeta, no es cosa de uno, son varios de la familia quienes participan en la labor, y en cuanto a cómo la hacemos, no podríamos hablar de una sola receta, bien dijo una señora “cada quien tiene una manera muy particular de hacerla”.[1] Algunos pondrán la cajeta como parte de la ofrenda mientras que otros no lo hacemos…

Hallamos quienes muelen los ingredientes en metate, y quienes cernimos los ingredientes a través de un cedazo. Algunos dicen que el cazo de cobre no es tan utilizado porque en estos tiempos está muy caro…

Así que primero a conseguir los ingredientes, esto implica recogerlos si se tiene huerto o sembradíos y lo más común es surtirnos en la tienda de abarrotes, central de abastos, centro comercial o al gusto. Se eligen las mejores raíces, guayabas, nueces; habrá que tener buen ojo al momento de elegir.  Cada familia tiene sus creencias en cuanto a qué proveedor es el mejor, y en dónde compra qué y qué…Habrá quienes prefieren los abarrotes del ‘Pueblito’; y habrá quien pide las nueces a fuerza de un local del mercado Hidalgo. La decisión de compra se basa en las creencias familiares o bien en la confianza al tendero o a la calidad de sus abarrotes. Casi siempre se desconoce si la mercancía viene de Romita, de ‘San Pancho’, de Pastor Ortiz, de Tarandacuao, de Salvatierra o incluso de Silao, no se sabe. Eso sí, la mayoría prefieren al camote blanco para elaborar el dulce, una que otra señora escogerá el naranja, el cual le dará otro saborcito y color.  En otros tiempos, la distribución del camote en la ciudad era muy diferente, los recuerdos señalan al tianguis que hubo en San Fernando y a la Plaza de Gavira, a la cual, por ejemplo, llegaba el camión a descargar la mercancía.[2]

Ya resuelto este asunto de los ingredientes, en buen estado y a la mano hay que tener los utensilios, desde el resistente cazo de cobre o cazuela, las palas de madera, una parrilla o anafre, leña, carbón o gas según sea el caso; cucharones, balanza, platos para vaciar el dulce, entre otros. El cazo de cobre será curado con limón y sal, así queda listo para poder usarse.

A lavar el camote, quitarle el lodo y las partes malas; luego a cocerlo, y como  bien se dice a tantearle el agua a los camotes.  Cuando estén listos se pelan, se tiene el cuidado de no dejar merma de más. Luego los camotes se ciernen, a fin de dejarlos con mejor consistencia, otras personas prefieren dejarlos tal cual. Esto se hace para quitarle al camote el ixtle o la fibra  y así lograr la consistencia deseada.

Mientras tanto se escogen las guayabas, se sacan  los pedazos feos o las guayabas malas, se lavan, se muelen, ya sea con licuadora y luego colarlas; o bien con el metate, lo que se desea es que esté bien molido o bien colado; hay quienes le dejan las semillas y hay quienes se las quitan porque se dice que luego brinca más cuando está en el fuego.

A menear ahora sí, con un continuo movimiento de los brazos se acompaña el hervor de la guayaba, y poco a poco incorporamos el azúcar hasta que se haga una miel. Algunos les gusta agregar un o toque de canela y otros no, asimismo a unos no les gusta el color rosita mientras que a otros sí.[3]

Luego, lueguito se le agrega el camote, se sigue meneando y meneando hasta  que varias burbujas se inflen y se ponchen, y suenen y suenen…  No hay que dejar de menear, sino estas brinconas burbujas saltan y queman; no habrá que estar muy atento para percibir el aroma que emana del cazo.

Estará listo cuando se adquiere una consistencia firme, habrá varias pruebas de oro, una de ellas es elevar la pala y que la cajeta no se caiga de ésta, la otra es cuando al estar meneando ya sea posible verle los calzones al cazo, esto es ver el fondo del cazo, y por último que muestre un brillo cual si hubiera sido barnizada.

A tomar el cazo, y vaciar la cajeta en los trastes y cuando se tenga el antojo y se esté rodeado de familiares, habrá que untar la cajeta sobre el pan de azúcar pintado de rosa, el de alegría de colores, o mejor aún sobre el pan de anís, considerado como “algo muy de aquí” y si se puede qué mejor que un atole blanco, cuando muy tradicionales; y cuando muy antojadizos siempre está el champurrado. Si más gente de la familia hizo cajeta, indudablemente intercambiarán cajetas. Si alguien no pudo asistir a la reunión se le guardará en un trastecito para llevárselo luego a su casa. Este consumo no será asunto de un solo día, puede empezar en los últimos días de octubre, y acabar hasta la primera semana de noviembre… La comilona no tendrá llenadera.

[1] Entrevista a Luisa Herrera, Subida a Panteón Cd. Gto, 2/nov/2012, UG/Ojeda Susana.

[2] Entrevista a Efrén León, Dos Ríos, Cd.Gto., 26/ago/2012, UG/Ojeda Susana.

[3] En varios dulces de América Latina, los aditivos también ayudan a diferenciar los productos entre ellos, por ejemplo el uso de colorantes artificiales (rosa, amarillo). Katz, Esther, “Les confitures de lait: produits de terroir des moyennes montagnes d’Amérique Latine », …”. El señor Efrén también hace mención del uso de colorantes vegetales para distinguir el sabor de cada una de las cajetas. Entrevista a Efrén León Dos Ríos, Cd.Gto., 26/ago/2012, UG/Ojeda Susana.

Acerca del título me basé en un artículo de cocina de Sarah Bak-Geller Corona

Comonfort, Gto.
Ya había pasado alguna vez por los alrededores de Comonfort, y a pesar de haberme sorprendido sus estaciones de trenes, esta vez mis expectativas eran nulas. Pronto esto cambió,  justo entrábamos al pueblo de Soria, cuando me llamó la atención el largo muro de piedra y la calle arbolada llevándonos hacia una entrada con puerta verde: la fábrica de casimires.  Entramos a través de un cuartito del tiempo,  nos registramos y nos reciben con un jugo de naranja. Esta vez haremos la visita de turistas nos dicen,  otro día podrá ser la visita técnica para entender el proceso de elaboración del casimir… La señora, empleada por más de 35 años, nos cuenta un poco acerca del origen de la lana, viene de Argentina,  la razón: la lana de México, la consideran sucia y gris. Nos explican cómo es el proceso, desde la limpia lana, hasta la manera en que la van adelgazando hasta llegar al hilo. Tocamos los diferentes niveles del tratado de la lana, y después de esto nos dirigimos hacia la Casa Grande. Poco antes de entrar nos topamos a uno de los hijos del dueño, se ve relajado, parece que está de paseo y disfruta de su estancia temporal en Soria.

Es una casona antigua la cual conserva viejos libros de contabilidad, cuartos amueblados, pinturas de los tiempos de la revolución, y un baño antiguo conservado en muy buenas condiciones, en el cual con una cadena, jalabas el agua almacenada en un pequeño cajón de agua colocado en lo alto.

Escuchamos un poco del proceso, diversas palabras nos llevan a familiarizarnos: hilado, urdido, carretes, julios, telares, desmontado, zurcido y acabado.  Actualmente exportan a Estados Unidos y Canadá principalmente.

La etapa del zurcido es la que más atrae mi atención, laboran puras mujeres, nos dicen porque tienen mejor ojo, y sabemos también que somos más pacientes. También es el área donde tienen música, y tal vez coincidencia pero se escucha algo de música del pasado, pareciera que nos transportan a otra época.

En zurcir una pieza de tela, tardan aproximadamente 34 horas, es un trabajo verdaderamente manual. Puedo ver un altar a la virgen de Guadalupe, quisiera saber más de su fe, más de lo que piensan las señoras mientras trabajan. En un lugar, están 5 mujeres juntas, no sólo señoras, también chavitas, y me pregunto qué platicarán de sus vidas en estos ratos.

Conocemos la planta tratadora de agua, donde un joven mueve los tambos de agua de aquí para allá, también un ingeniero nos comparte experiencia en cada uno de los procesos. Nos dirigimos a conocer las telas en vivo, me gusta la seda-casimir color azul.

Hablamos con el gerente, se refiere al lugar, como una fábrica que ha tratado  de emplear a gente del mismo pueblo y ha buscado seguir los lineamientos ambientales requeridos. Saludando a José Luis, uno de nuestros anfitriones quien cuenta con la Posada Chamacuero, hace referencia a las tostadas ricas de puerco de su restaurante.

Es hora de salir, atravesamos nuevamente el largo pasillo amurallado, y nos cuentan que en esta Hacienda, Alexander von Humboldt , Maximiliano de Habsburgo y Carlota estuvieron alguna vez.  Dejamos a Soria atrás y seguimos el camino, atravesamos Empalme Escobedo, José Luis nos platica que la ciudad está rodeada de 3 zonas arqueológicas: Cerro de los Remedios, Madre Vieja y Orduña.  Nos ubica dentro de un lugar que se pudiera considerar el borde septentrional entre Mesoamérica y Aridoamérica.

Nos adentramos en el centro histórico de Comonfort, y de inmediato se sienten las vibras de gente que le gusta tener su lugar bonito, entramos a la Posada Chamacuero. Se cuenta que Chamacuero, era el nombre anterior de Comonfort, significaba lugar de la cerca caída, o más comúnmente entendido como lugar de ruinas. En dicha posada, nos recibieron con café, con la fruta de horno, así se conoce el pan dulce en varios lugares del estado, y además con unos ricos rosquetes, que no era otra cosa que galletas de manteca en forma de aro, y adornadas en blanco y azúcar en un color morado, bonitas y muy ricas, hechas a la vuelta de la esquina. El dueño de este lugar, es un geólogo apasionado por su ciudad, quien disfruta de platicarnos acerca de los personajes históricos y los sucesos que pasaron por su localidad. Mientras nos comparte fechas, sucesos y hazañas, logra por un momento transportarnos en el tiempo e imaginar un poco el por qué de la riqueza de la parroquia, historietas acerca de Ignacio Comonfort, y de aquellos tiempos cuando enviaron a Benito Juárez a prisión, así como cuando Ignacio Comonfort es asesinado en aquel entonces Chamacuero… Tendremos que visitar nuevamente el lugar, todavía falta hablar de José Luis Mora y de Manuela Taboada… pero esa será la segunda parte!

 

 

Río Laja
Río Laja

 

Las tortillas pintadas de La Huerta

San Miguel de Allende, Gto.

 

¿De qué trata esta práctica otomí en diversas comunidades cercanas al río Laja de los municipios de Comonfort, Dolores Hidalgo y San Miguel de Allende? Pintar las tortillas para una festividad es una tradición que siguen algunas familias de algunas comunidades otomíes de estos municipios. Se trata de imprimirle a manera de sello una imagen a las tortillas, ya sea del santo patrono, de la virgen, de animales, de plantas, de astros, de fiestas locales, entre muchos otros.

 

Para seguir esta tradición es necesario contar con un molde de mezquite, el cual, según la tradición, fue heredado de generación en generación, y que recientemente se puede mandar hacer o comprar con los pocos artesanos que quedan ya en la región.

 

Una vez que se tienen medio cocidas las tortillas, se colocan sobre el molde de mezquite, el cual de manera anticipada fue impregnado con el pigmento natural de color morado que se obtiene de la planta del muicle, la cual es posible encontrarla en los márgenes del río Laja.  En la tortilla se pinta la figura o imagen del molde en cuestión y se vuelve a colocar en el comal para su completa cocción. Así se podría decir que la tortilla deja de ser meramente un alimento cotidiano y  común, y se convierte en parte primordial de un ritual.

 

En la comunidad de La Huerta, en San Miguel de Allende; conversando con las señoras del invernadero “Mui Nsaki”, varias tenían algo que comentar en torno a las tortillas pintadas. La última vez que la señora Higinia hizo tortillas, fue para un bautizo. Varias señoras coincidieron en que no se trata labor de una sola, se requieren dos personas para hacer tortillas.  Kimberly comentó que “está difícil, hay que sancocharla, es muy entretenido”…

 

Acerca de los moldes, Trinidad contó que “mi hijo se va a calar con el palo cuchara a hacer uno”. Y entre todas platicaban que “había unos de monitos bailando, coyote, paloma (para casamientos), uno de un sol…”, “para cada evento hay un dibujo”…

 

En cuanto al color, surgieron comentarios como: “para el muicle se tibia el agüita”, “A veces se pinta, a veces no agarra, se dice que hay buena mano”…,“si uno no le hace con cuidado lo del molde, el dibujo sale como borrado”…De la misma manera la mayoría coincidieron en el buen sabor “dan un saborcito bueno, no está amargoso”…

 

Hay una creencia en torno a la preparación del muicle, y es que “una embarazada debe probar el agua con la planta del muicle, porque sino se corta”. Y dice la señora Socorro, entre risas, “con razón tanto chiquillo que salía con las nalguillas moradas”…

 

Encontramos además lo que cuenta el señor Pedro y su esposa Margarita acerca de las tortillas pintadas. Ellos cuentan que perdieron el molde hace como unos 10 años, y ya no han vuelto a tener uno. “Las hacíamos pa’ toda fiesta”…“Ya se está perdiendo la práctica, pa’ empezar ya ni echan tortillas, pa’ estarlas pintando, no pos ya no”…“Antes las mujeres eran más valientes, ahora ya somos más flojas”…

 

Escuchamos también por ahí, que este molde es heredado de generación en generación y en varias ocasiones el molde es heredado a una de las nueras, pero mucho dependerá de la decisión de quien posee el molde y de quien demuestre mayor interés por seguir la tradición.

 

La señora Silvina García quien cuida de los templos, nos comenta que “antes no le hacíamos fiestecita a la capillita de ‘Santa Cruz del  Calvarito’, pero la hemos ido retomando” y nos habla de la fiesta del Picachito y de cómo se organizan en lo de la comida para las fiestas, cuántas danzas hay, y tanto más… A ella le gusta mucho convivir con los visitantes, así que de inmediato quiere compartir y nos invita “vénganse cualquier día de estos a ver cómo se hacen las gordas pintas”.

 

La señora Lupe Olivares, les llama a estas tortillas “estampadas”, las cuales son utilizadas con “el molde de palo”, muy cosa de las “abuelitas”, quienes usaban “hierbas como el muicle”, la cual es una planta que produce un color morado. Comenta que son tortillas que se elaboran tanto para festividades patronales, como para fiestas más sencillas. Dentro de las fiestas patronales, sobresale la del Señor de la Conquista, a quien siempre algunas personas todavía acostumbran a hacerle sus tortillas.

 

El proceso lo describe la señora Lupe de la siguiente manera: conseguir el muicle “que quedan pocas matas ya”, dice;  “luego se hierve, luego se malluga, se cuela, se deja reposar una hora, y luego ya cuando las tortillas se están echando, en la primera echada se le echa el muicle”. Para la señora Lupe, “estas tortillas saben más buenas”. Acerca de las figuras en el molde, comenta que “uno de los que tiene, tiene una rosita, y otro tiene como un escudo, algo así como el escudo de la bandera, porque se ven como plantas,  algo así como un escudito.”

 

Y así son muchas señoras las que siguen esta tradición, tal es el caso de la señora Humildad, quien ha trabajado como maestra de cestería en Bellas Artes en San Miguel de Allende, se ha involucrado en proyectos de bioconstrucción con el carrizo y ha participado en las Ferias de Carrizo. También fue anfitriona y participante en un proyecto de biopatrimonio cultural con otras comunidades de Dolores Hidalgo, SMA y  Comonfort en el cual se busca documentar y rescatar este tipo de prácticas. Hace poco la encontré en una boda brindando ricos platillos de mole y las tortillas pintadas con su característico ánimo, y bueno, con el muicle.

En cada fiesta que se realiza esta práctica, cada vez que se juntan las mujeres de la casa a pintar tortillas y se lucha porque perdure esta tradición, se está manifestando su intención de mantener su memoria colectiva, así como fomentar la cohesión e identidad a nivel familiar y comunitaria; y saberse otomíes del río Laja.

 

 

Entrevistas realizadas:

Entrevista colectiva y algunas individuales a la agrupación de señoras del “Invernadero Mui Nsaki”: María Trinidad Luna, Sara López Juárez, Kimberly M. Tovar Valle, Anastasia Morales Martínez, Tiofila Rangel Alcántara, María del Pueblito Alcántara, Raquel Luna, Alondra Valle y Emilia García.

Entrevista de profundidad realizada a la señora Silvina García Valle. Canastera de la cooperativa, participante activa en el resguardo de los templos y organización de las festividades.

 

Entrevista de profundidad realizada a la señora Guadalupe Olivares, ama de casa y canastera independiente.

Entrevista de profundidad realizada al señor Pedro Alcántar y su esposa la señora Margarita; canasteros independientes

Entrevista de profundidad realizada a la señora Humildad Damián Mendoza,  canastera independiente, cocinera, bioconstructora y promotora de la riqueza cultural de su comunidad.

Fuentes consultadas:

Juárez Ramírez, Karina Jazmín, Tortillas ceremoniales; Arte y Culturas Populares de Guanajuato Número 4, Instituto Estatal de La Cultura, Guanajuato, Ediciones La Rana, 2010.

 

Hablando de la ciudad de Guanajuato…

Estás curioso por visitar Guanajuato y asistir a eventos del Festival Internacional Cervantino o bien disfrutar del Festival Internacional de Cine…y a la par explorar los alrededores de esta ciudad minera…?

Sabías que Miguel Hidalgo fomentó talleres para la enseñanza de la alfarería, sobre todo en San Felipe, Dolores Hidalgo y Guanajuato. Te animarías a probar tus manos en el torno? Te gustaría husmear en alguna casa ubicada en el barrio de San Clemente? Andas buscando calidad en cerámica? Has oído de Gorky o de “Capelo”?. O mejor aún y recordando las bonanzas en plata de las minas de Guanajuato, te animarías a portar con gala unos aretes de pajaritos?

Seguro te gustaría saber más del Viernes de Dolores o más conocido como “Día de las Flores” y disfrutar de una rica nieve o unas ‘Lágrimas de la Virgen’, bebida preparada con betabel, plátano, lechuga, manzana y mejor aún gratis, porque los lugareños sonrientes te lo ofrecieron como parte de una tradición.

Podrías ser parte de los festejos relacionados con nuestro gran recurso “el agua” como lo es la festividad del  24 de junio está la Fiesta de San Juan y Presa de la Olla,  o bien la apertura de las compuertas de la presa o bien… gozar el Día de la Cueva, una de las fiestas más concurridas, la cual se realiza en honor a San Ignacio de Loyola, se lleva a cabo en los cerros del Hormiguero y de la Bufa el día 31 de julio.   Algunos suben a la cueva, otros se quedan en las faldas de este cerro, colocando unas mantas en el piso y otras para cubrirse del sol y así se disfruta de un día festivo y de campo en familia.

Tal vez te quedes anonadado con la Danza del Torito, el palo encebado y por qué no, disfrutas de unas ricas enchiladas mineras, tan presentes en las fiestas de diversos barrios en la ciudad…

PORTADA Y OTROS (1)

Recommendations

  • Wear comfortable clothes,
  • Tennis or closed shoes,
  • Hat, sunglasses,
  • Sunscreen.

Preferably, the person attending this activity should have minimal physical condition, and should inform us if the person has cardiovascular problems, allergies, pregnant, among others. Bring water and/or the beverage of your choice, as well as some energy bar. 

Recomendaciones Generales

  • Usar ropa cómoda
  • Tenis o calzado cerrado,
  • Gorra o sombrero,
  • Lentes para el sol,
  • protector solar.

Preferentemente, que la persona que realice esta actividad cuente con condición física mínima, que de aviso si se tiene problemas cardiovasculares, alergias, si se está embarazada, entre otros. Llevar agua y/o la bebida de su preferencia, así como alguna barrita energética.